Oro negro marino para la piel
Los ingredientes marinos, como el caviar, las perlas o las lagas, se han convertido en oro negro para la elaboración de tratamientos de belleza, gracias a sus propiedades.
El caviar, las huevas del esturión, contiene un elevado porcentaje de nutrientes, vitaminas, minerales y proteínas, que permiten regenerar la piel de manera visible. De hecho, las células del caviar se parecen mucho a las células de las pieles jóvenes, por su alto contenido en ácidos grasos esenciales omega-3, aminoácidos como glicina, histidina o arginina, sales minerales, vitaminas A, B, D y E, cobalto, cobre, fósforo, hierro y zinc.
El caviar trabaja a nivel dermatológico como un activador del metabolismo celular, favoreciendo la producción de colágeno y la hidratación, además de tener un alto poder antioxidante, por lo que aporta un aspecto firme y luminoso a las pieles maduras.
Sus efectos beneficiosos para la piel ya los conocían los iraníes desde la antigüedad, y en Rusia, donde también hay una importante producción de este manjar culinario, se utiliza tradicionalmente como cicatrizante.
También es utilizado desde hace miles de años el polvo de perlas: la cosmética china ya aprovechaba el alto contenido en calcio y aminoácidos de este producto de residuo creado por las ostras, que combate las arrugas, las manchas y la flacidez de la piel. Las conchas marinas pulverizadas también tienen estos efectos benéficos.
Las algas son otro filón para la cosmética y la medicina. Estos vegetales marinos contienen infinidad de oligoelementos, sales minerales, vitaminas y aminoácidos, y su capacidad para eliminar los iones negativos de la piel, lo que facilita la regeneración celular, el control de la grasa y la eliminación de toxinas, aportando suavidad y firmeza.